LA MEMORIA Y LA VERDAD COMO DERECHOS EN EL SISTEMA INTERAMERICANO DE DERECHOS HUMANOS

Por: Paula Asprilla
Laura Arvalo
Gina Torres

La ponencia realizada en la Universidad de Humboldt tenía tres secciones temáticas, se abordó el tema de memoria en tiempos de transición, posteriormente la memoria histórica entendida como derecho en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y se finalizó con un estudio critico de memoria y verdad en el modelo de justicia transicional colombiana.

Respecto de la memoria en tiempos de transición fue necesario abordar diferentes temáticas entre ellas la memoria entendida como justicia histórica Teitel (2000) y la relación entre memoria histórica y verdad histórica; en este acápite se evidencio la necesidad teórica para fundamentar que efectivamente el Sistema Interamericano de Derechos Humanos contempla materialmente la memoria como un derecho, que debe ser protegido e implementado en la transición colombiana para lograr una efectiva transición.

Ahondando en las temáticas expuestas y la experiencia académica, resaltan varios comentarios, entre ellos, la necesidad de estudiar críticamente transiciones de otros países y cómo han implementado el ejercicio de memoria debido para trazar luces que puedan utilizarse en la transición colombiana.

La memoria histórica en el caso alemán es explicita, acuciante y cada ciudad a través de su infraestructura y cultura comunica constantemente lo sucedido, además cuenta con infinidad de archivos, bastante técnicos para realizar ejercicios de memoria; al transpolar estas herramientas al caso colombiano es necesario indicar que teóricamente deben existir archivos, documentos y sentencia judiciales que logren una óptima transición pero, la memoria colectiva implica involucrar a todos los actores del conflicto, víctimas, responsables, estado y civiles sin re victimizar o saturar a la sociedad como en ocasiones sucedió en el caso alemán.

Además, durante la conferencia se generó debate entorno a si la verdad histórica es la misma de la verdad procesal, concluyendo que la verdad no es una absoluta y única, todo lo contrario, hay verdades que difieren entre sí, en la medida de que quienes la cuentan, tienen experiencias, y contextos sociales, económicos y culturales diferentes. Un ejemplo de ello lo tenemos con las diferentes historias de quienes vivieron durante la segunda guerra mundial, el holocausto y las torturas. Comparándolo así con las experiencias de las víctimas del conflicto armado en Colombia. Fue un ejercicio de retroalimentación y de gratas reflexiones.