Cómo pactar mecanismos alternativos de solución de conflictos en contratos
Esta fue la pregunta que se respondió en la nueva versión de los ‘Diálogos Contemporáneos de Derecho Privado’. El encuentro contó con la participación de más de 50 estudiantes de Derecho.
En este espacio, liderado por el Departamento de Derecho Civil, desde el inicio se destacó la necesidad de comprender que los mecanismos alternativos de solución de conflictos (MASC) son herramientas clave para garantizar relaciones contractuales más equitativas y ágiles.
«El arbitraje, la conciliación y la mediación no solo reducen la congestión judicial, sino que además permiten soluciones más ajustadas a las necesidades reales de las(os) contratantes», afirmó la profesora Mónica Alejandra León, profesora de Derecho Procesal de la Universidad Externado de Colombia.
Justamente, el arbitraje se destacó como una opción eficiente para resolver disputas contractuales sin recurrir a los tribunales ordinarios. Según la profesora León, este mecanismo permite que las partes sometan sus controversias a un tribunal arbitral especializado, obteniendo una decisión definitiva y vinculante en menos tiempo que un litigio tradicional.
«El arbitraje no solo es más ágil, sino que también ofrece mayor confidencialidad y flexibilidad en la solución de conflictos, lo que lo convierte en una herramienta estratégica en muchos contratos», señaló.
Por su parte, Jorge Santos Rodríguez, profesor de Derecho Administrativo del Externado, enfatizó en la importancia de considerar el contexto y los intereses de las partes al momento de pactar un MASC en un contrato. «No se trata de elegir cualquier mecanismo porque sí, sino de analizar las particularidades del acuerdo y la mejor manera de resolver eventuales controversias sin afectar la relación comercial», explicó.
Uno de los puntos más discutidos fue el impacto de la cláusula compromisoria dentro de los contratos y su papel en la prevención de litigios prolongados. Al respecto, la invitada Ruth Stella Correa, exconsejera del Consejo de Estado y exministra de Justicia y del Derecho, resaltó: «En muchos casos, una cláusula bien estructurada puede ser la diferencia entre un proceso ágil y una disputa que se extienda por años en los tribunales».
El debate también abordó las limitaciones de estos mecanismos. Desde la perspectiva de Correa, es fundamental que quienes elaboran los contratos sean conscientes de los escenarios en los que los MASC podrían no ser la mejor opción. «(…). Existe el riesgo de que la solución alternativa termine beneficiando solo a una de ellas», advirtió.
“Lo que hay que tener es voluntad de arreglo. Lo que uno encuentra es una falta de querer oír y lograr una solución dentro del contrato. Yo siento una impresión fuerte cuando en las entidades estatales me dicen: ‘Nosotros no podemos vivir sin cláusulas penales y sin multas’”, añadió Correa, quien en su opinión considera que debería prevalecer el principio de buena fe.
A medida que avanzaba la jornada, se pusieron sobre la mesa experiencias reales donde la implementación de los MASC resultó determinante en la resolución de disputas contractuales. El profesor Jorge Santos Rodríguez, expuso, por ejemplo, el caso de WOM y Avantel. Entre los casos mencionados, se destacó el éxito de la mediación en acuerdos empresariales y su capacidad para preservar relaciones comerciales.
El evento concluyó con un llamado a la actualización constante de las(os) profesionales del derecho en estas herramientas. «Los tiempos cambian, y con ellos las formas de hacer justicia. Quienes ejercen el derecho deben estar en sintonía con las nuevas dinámicas de resolución de conflictos», subrayó la profesora de Derecho Procesal, Mónica Alejandra León.