Ejes de trabajo

Contexto socioeconómico de los equipos operador de la atención social

Son múltiples los factores de riesgo que vulneran los derechos de esta población, sujeto de derechos y de protección por parte del Estado y la Sociedad: sin duda es el contexto de desigualdades sociales que marcan el país el que más contribuye a la desprotección – el coeficiente de GINI en el país era de 51,5 en 2021 (Banco Mundial, 2021). Si bien el último informe de desarrollo humano del país muestra un indicador de desarrollo de 0,75, el ajuste por desigualdades baja el indicador a 0,58 (PNUD, 2022b, p.30) lo que llevaría al país dejar de ocupar el puesto en el ranking de 88 a 145 ubicándolo no ya en un país con alto sino con medio desarrollo (PNUD, 2022, p.286).

Representaciones sociales de género plasmadas por el equipo operador de la atención

Al observar con más atención el cuadro Lesiones no fatales por violencia contra niños, niñas y adolescentes según grupo de edad y sexo de la víctima, es posible comprender una cierta cuerva en la violencia considerando el género de la víctima. Son más numerosos los casos en contra de los niños varones que tienen entre 0 y 9 años lo que permitó indagar sobre las implicaciones de la socialización de los niños varones hacia ser “hombre”. ¿Cuáles serían las normas y los estereotipos de género presentes? Aún sería actual repetir que “hombres no lloran”, “hombres pelean”, hombres resuelven sus problemas con la violencia” ?. Los datos revelan que, para las niñas entre los 10 1 17 años, las tasas de violencia aumentan significativamente lo que también conlleva a indagar sobre el significado de ser mujer en una sociedad patriarcal. ¿Sería la sumisión y la violencia una marca de la socialización de las niñas y las adolescentes en el país?

El género sigue siendo un factor de análisis cuando se observa la violencia sexual. El 81,74% de todos los casos se dieron con niños, niñas y adolescentes entre 0 y 17 años. En relación a las niñas y mujeres, el 66% de los casos se realizó entre aquellas que tenían entre 0 14 años. Asimismo, la tasa de violencia sexual en el país fue significativamente más alta para las mujeres – 75,72 por cada 100 mil habitantes y 11,29 en relación con los hombres.

Si es cierto que las relaciones sociales de género construyen prácticas violencias, es necesario indagar sobre cómo las representaciones de género pueden contribuir para reiterar o transformar tales prácticas.

Determinantes psicosociales asociados a la salud mental de los equipos operadores de la intervención social

El cuadro contemporáneo donde las desigualdades sociales (en sí mismas, violentas) agudiza el malestar vivido a diario por los sujetos sociales lo que requiere una comprensión objetiva y subjetiva de la vida misma. En este sentido, es clave el abordaje en salud mental.

Las consecuencias de la pandemia llamaron la atención para tal necesidad: el abordaje de problemáticas en salud mental y psicosociales en diferentes entornos, dentro de los cuales los laborales tomaron especial relevancia y con particular importancia, los entornos de atención psicosocial.

Gracias a esta experiencia quedó claro que el contexto psicosocial tenía una considerable relación con el bienestar colectivo y todo ello con la atención a las comunidades.

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