Política de drogas de Colombia y EE.UU: Resultados, impactos y Derechos Humanos
La Universidad Externado de Colombia, la Academia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, y la Embajada de Colombia en EE.UU. organizaron un panel en el American University Washington College of Law. Este evento contó con la participación de destacadas(os) expertas(os) y autoridades que analizaron los avances y desafíos en la lucha contra el narcotráfico.
Las(os) panelistas de este evento fueron Daniel García Peña, embajador de Colombia ante los Estados Unidos; Diego Rodríguez-Pinzón, codirector de la Academia de Derechos Humanos y Derecho Humanitario de la American University Washington College of Law; Irene Cabrera, profesora de la Universidad Externado de Colombia; John Walsh, director de Política de Drogas en la Oficina de Washington para América Latina (WOLA); Juan Pappier, subdirector para las Américas de Human Rights Watch; Viancy Ortiz, graduada de AUWCL 2018, LL.M, y Andrés González Díaz, exrepresentante de Colombia ante la Organización de los Estados Americanos y director del Centro de Estudios de Paz de la Universidad Externado, quien actuó como moderador.
Durante el panel, se destacó que Colombia ha sido el país que más esfuerzos ha realizado y que más sacrificios ha enfrentado en la lucha contra las drogas. Las economías ilegales continúan generando violencia, trata de personas, migración ilegal y pobreza, afectando gravemente a las comunidades. Si bien la asociación entre Colombia y EE.UU. ha arrojado resultados significativos, los desafíos persisten y la naturaleza del comercio ilícito de drogas ha evolucionado. Actualmente, las organizaciones criminales transnacionales diversifican sus actividades, involucrándose en el tráfico de armas y de personas.
Además, se enfatizó la necesidad de centrarse en el desmantelamiento de las estructuras criminales en lugar de solo en los cultivadores de coca. La intercepción de envíos de droga, la destrucción de laboratorios y el combate al lavado de dinero han demostrado ser estrategias más efectivas. Asimismo, se destacó la importancia de atacar el tráfico de personas y otras actividades ilícitas derivadas del narcotráfico.
Las(os) participantes concluyeron que, la alianza entre Colombia y EE.UU. sigue siendo un pilar en la lucha contra el narcotráfico, con un enfoque renovado en el respeto a los derechos humanos y la implementación de políticas de desarrollo sostenible que permitan mitigar los impactos del narcotráfico en las comunidades más vulnerables.