El Externado y la Universidad de Zaragoza refuerzan sus lazos con la firma de un convenio académico
Bajo el espacio solemne de la Rectoría de la Universidad Externado de Colombia, el aire se sentía cargado de una historia compartida que trasciende la geografía. Se trató del reencuentro de dos instituciones que, tras años de colaboración, decidieron formalizar un nuevo capítulo de su alianza estratégica.
La delegación de la Universidad de Zaragoza, encabezada por su rectora, Rosa María Bolea Bailo, fue recibida con la hospitalidad propia de una casa que considera a la institución española como un socio fundamental en su visión global. El acto protocolario no solo celebró el presente, sino que honró una trayectoria que comenzó en 2011 con convenios en derecho ambiental y público.
El rector del Externado, Hernando Parra Nieto, dio apertura al encuentro con una reflexión que elevó el acuerdo más allá del papel, destacando el valor de la lengua española como un imperio cultural que aún hoy une a ambas naciones. Además describió que este convenio debe significar una herramienta para impulsar a los estudiantes del Externado, y también a quienes pertenecen a la Universidad de Zaragoza en una doble vía que apoye su formación profesional.
“Este es un convenio que se debe gestar con responsabilidad, porque no se trata solamente de suscribir, sino de llevarlo a buen término en condiciones de reciprocidad que ayuden a nuestras universidades en formación, movilización y financiamiento”, enfatizó el rector Parra.
Desde la orilla española, la rectora Bolea Bailo subrayó que esta visita a Colombia es parte de una apuesta académica por la internacionalización, un rasgo que, según sus palabras, define su propio ADN. Para la académica, la presencialidad resulta irreemplazable para fortalecer los lazos institucionales, y por eso desde la Universidad de Zaragoza hicieron un esfuerzo por suscribir el convenio desde Bogotá.
“Es muy importante conocer las universidades. No es lo mismo, por mucho que te cuenten o te relaten. Es fundamental que las personas que estamos al cargo de estas instituciones seamos capaces de empatizar con las personas de otras universidades y por eso estamos aquí; estamos luchando para encontrar ese financiamiento para intentar que esta movilidad sea más fructífera”, afirmó Bolea.
La decana de la Facultad de Derecho, Emilssen González de Cancino, recordó con calidez que estos no son vínculos nuevos, sino raíces profundas que han permitido a numerosos estudiantes de pregrado realizar intercambios exitosos. Por su parte, Carlos Alberto Chinchilla, director de la Escuela de Estudios Posdoctorales, describió el acuerdo como una «semilla» para una relación más robusta. Chinchilla detalló que el convenio se centra en tres pilares: principios de reciprocidad, protocolos específicos para movilidad en todos los niveles —incluyendo, de manera innovadora, estancias de investigación posdoctoral— y el impulso a las dobles titulaciones en maestrías.
La delegación de Zaragoza estuvo integrada también por figuras clave como José Ramón Beltrán Blázquez, vicerrector de Planificación y Desarrollo Estratégico, quien resaltó que la elección del Externado responde a una visión de «socio estratégico» de largo calado. Asimismo, Sergio Salinas Alcega, vicerrector de Internacionalización y Cooperación, compartió una nota personal de afecto hacia la institución colombiana: “Me considero parte de esta comunidad también. Colombia y Argentina son ejes de la estrategia internacional que estamos llevando a cabo”, señaló.
El encuentro, que contó además con la presencia de directivos del consorcio Campus Iberus, concluyó con un gesto de cortesía que simbolizó la unión de sus identidades. La rectora Rosa María Bolea hizo entrega de una insignia de la Universidad de Zaragoza con la figura de la Virgen del Pilar, patrona de la capital aragonesa. En respuesta, el rector Parra Nieto le obsequió un ejemplar del libro Externado sostenible: paraíso de flora y avifauna, un recordatorio del compromiso ambiental de nuestra Casa de Estudios. Posteriormente, se llevó a cabo una sesión de trabajo entre las delegaciones.
De esta manera, entre libros, insignias y charlas académicas, ambas instituciones sellaron la promesa de seguir caminando juntas hacia una educación sin fronteras.