
Pieza del mes
Octubre de 2025
Un atentado – La Reivindicación (1881)
Juan Felipe Mondragón – Voluntario y estudiante del programa de Arqueología
El atentado contra Nicolás Pinzón Warlosten en 1881, registrado en el periódico La Reivindicación, revive un episodio dramático de nuestra historia. Esta noticia relata cómo las tensiones políticas, los fraudes electorales y la persecución marcaron los últimos años de los Estados Unidos de Colombia, y cómo la voz de Pinzón Warlosten, comprometida con la libertad y el pensamiento crítico, intentó resistir el silencio impuesto por la violencia.
En el editorial del 8 de diciembre de 1881, Roque Julio Carreño, revela un atentado contra Nicolás Pinzón Warlosten, quien previamente había denunciado la manipulación del conteo de votos por parte de Solón Wilches, presidente del Estado Soberano de Santander (1878-1884). Esta denuncia y otras por malos manejos de recursos tuvieron como consecuencia que el 6 de diciembre de 1881 se atentara contra Pinzón Warlosten.
Con el fortalecimiento del sector moderado del liberalismo, a partir de 1877 la Constitución de 1863, empezó a ser objeto de manipulaciones por medio de decretos autoritarios. Es importante señalar que después de la Guerra de la Escuelas (1876-1877), el Partido Liberal se encontraba con importantes fracturas internas, a pesar de su victoria frente a las guerrillas conservadoras.
Un sector moderado buscaba desmontar reformas que, a su criterio, estaban llevando al país a un colapso. Como se ve en el discurso del presidente Rafael Núñez, durante las ceremonias de grado de la Universidad Nacional, el 19 de diciembre 1880, cuando se le entregó el diploma de jurisconsulto a Nicolás Pinzón Warlosten; allí Núñez critica la concepción según la cual la ciencia debía ser atea:
Respeta el sentimiento religioso en sí mismo como hecho histórico incuestionable; pero se abstiene de discutir detalles, esa ciencia condena el dogma que trata de imponerse con las torturas de la inquisición, como el que se afana por establecer la incredulidad a viva fuerza, con el pretexto de dar amplio camino al pensamiento libre.
Un ejemplo de la situación, es una carta enviada al director del Diario de Cundinamarca, firmada por Nicolás Pinzón Warlosten, el 25 de julio de 1881, y publicada un mes después, donde denuncia la situación política y social de Santander, el caos institucional, el abuso de poder, la corrupción, el crimen impune y el terror generalizado; lamenta que el pueblo colombiano haya perdido su espíritu republicano y expresa desesperanza ante la falta de justicia, el colapso de la legalidad y la indiferencia de los conservadores, concluyendo con un llamado doloroso a la conciencia nacional y una amarga reflexión sobre el futuro del país.
Durante el segundo semestre de ese año, Pinzón Warlosten se fue a vivir a Socorro, capital del Estado Soberano de Santander. Allí, fundó el periódico La Reivindicación, con el objetivo de defender los principios del radicalismo en declive por los retrocesos que significaron las presidencias de Julián Trujillo (1878-1880) y Rafael Núñez (1880-1882). Para ese entonces, Solón Wilches, presidente de Santander, el 15 de junio de 1880, instaló una Asamblea Constituyente considerada como un golpe de Estado por el presidente de la Unión, Rafael Núñez. Así, Wilches se hizo reelegir, aumentando su periodo en el cargo, propiciando la persecución de partidarios del liberalismo radical, en el territorio considerado como la meca del radicalismo.
Tras su llegada, Nicolás Pinzón Warlosten, no se limitó solamente al activismo en la prensa, también fue candidato del Partido Liberal de Santander para diputado a la Asamblea Legislativa por el departamento del Socorro. Sin embargo, fue excluido de manera ilegal por la junta electoral de la lista de electores, junto con muchas personas que tenían derecho a votar. Él se percató de que hubo fraude y lo denunció en su periódico, manifestando que la junta electoral arbitrariamente inscribió a personas que no sabían ni escribir ni leer, con el propósito de que firmaran para que aparecieran en la lista de electores. Antes de ser candidato, Pinzón Warlosten ya conocía cómo funcionaba el fraude electoral en ese Estado Soberano, mediante su participación en las Sociedades Liberales de Salud Pública.
Previo al atentado contra Pinzón Warlosten, a pesar de las constantes amenazas contra su vida, por medio de panfletos, publicó un número en su periódico donde denunciaba cómo Solón Wilches manipuló el sufragio del Estado de Santander para obtener su apoyo para ser elegido. Su rigurosa labor periodística, condujo a que el 6 de diciembre de 1881, fuera víctima de un atentado mientras trabajaba en un escritorio en la casa de Ramón Angarita, donde residía. Dos días después del suceso, Roque Julio Carreño inicia su editorial con los detalles del suceso:
Un gravísimo atentado, que acaba de cometerse en la persona del señor Dr. Nicolás Pinzón W., tiene profundamente consternada a la sociedad… Antenoche, poco después de las 12. El Dr. Pinzón se encontraba a la mesa de su escritorio, en una pieza de la casa del señor Ramón Angarita, donde está alojado, cuando una mano asesina le disparo alevosamente, por la ventana que da a la calle, un arma de fuego, cuyo proyectil le atravesó el muslo izquierdo, hacia el tercio inferior.
Carreño enfatizó que los asesinos estaban calculando el disparo desde afuera, probablemente con la intención de atravesarle el corazón entrando por el costado izquierdo de la espalda para salir por el costado derecho y causar una muerte inmediata, pero la bala solo atravesó la espalda sin causarle la muerte. Tres décadas después, Arturo Quijano idealizó la situación agregando al relato que Nicolás Pinzón Warlosten, después de recibir el disparo, mojó la pluma con su sangre y continuó escribiendo su edición para el periódico La Reivindicación. En agosto de 1882, ocho meses después del atentado contra su vida, Pinzón Warlosten escribió la última edición del periódico y volvió a Bogotá para luego iniciar un viaje a Europa.
Este fragmento periodístico que denuncia el intento de silenciar la voz de Nicolás Pinzón Warlosten refleja las tensiones y rupturas que estaban aconteciendo en los últimos años de existencia de los Estados Unidos de Colombia. Cinco años después llegaría la guerra civil que tuvo lugar entre agosto de 1884 y noviembre de 1885, cuyo resultado estableció la Constitución de 1886, liquidó la república federal y dio origen a la actual República de Colombia, trayendo consigo retrocesos sociales que durarían hasta establecimiento de la constitución de 1991.
Por otra parte, esta pieza refleja el compromiso de Nicolás Pinzón Warlosten con el país, hasta tal punto de que casi le cuesta la vida, y que se consolidó con la fundación del Externado, que tuvo como propósito, luchar por medio de la educación contra las tinieblas que empezaron a rodear el conocimiento y la vida política del país por causa de la Constitución de 1886.
