8M La participación política de las mujeres en el siglo XXI

“Soy una mujer y solo tengo paradojas a ofrecer” afirmó Olympe de Gouges en la tribuna a finales del siglo XVIII en Francia revindicando los derechos de la mujer y la ciudadana en una revolución política que excluía a las mujeres.

Por: Izabel Solyszko – Coordinadora de la Unidad de Género

La teoría política feminista ha analizado las tensiones y barreras históricas para que las mujeres tengan acceso a la participación política, incluso, para que sean consideradas ciudadanas en condición de igualdad social. Los obstáculos se constituyen por invisibilidad y silenciamiento de las mujeres en el mundo de la política y de la toma de decisiones, considerado racional, ausente de emocionalidad y, por ende, masculino.

Las mujeres, en el siglo XXI, como Olympe de Gouges pronunció, siguen ofreciendo paradojas: ¿Son las mujeres más emocionales y poco racionales?; ¿Debería ser la política carente de pasiones y neutrales?; ¿Por qué debemos participar activamente en la construcción de la democracia como electoras y como políticas?

La humanidad es diversa y la democracia no puede actuar a partir de la lógica de un sujeto único: masculino, heterosexual, blanco y burgués. La idea de un sujeto universal contribuye al mantenimiento de las desigualdades y, por eso, de las opresiones y las desventajas que aún experimentan, por ejemplo, la mitad de la población mundial – las mujeres.

En Colombia, en el próximo año completará 70 años que las mujeres pudieron votar por la primera vez. De otro lado, en el mapa de las mujeres en la política (ONU Mujeres, 2025), el país aparece en el puesto 75 entre 183 países, en relación al número de mujeres en el Congreso de la República. Situación ni tan mala, ni tan buena, se podría decir. Pero es sabido que los desafíos para la participación de las mujeres en la política aún tiene numerosos obstáculos:

  1. La división sexual del trabajo que margina a las mujeres al mundo privado del cuidado, del trabajo doméstico, del mantenimiento de la vida cotidiana, quitándoles tiempo y energía para dedicar-se a otras actividades, entre ellas, el mundo de la política.
  2. La tradición política que no considera a las mujeres como referencias legítimas, como autoridades para que sean creadoras de leyes, gobernantes, tomadoras de decisión.
  3. La falta de preparación de las mujeres para posicionarse como sujetos políticos y dominar con técnica y excelencia esta dimensión de la vida social.
  4. La composición mayoritariamente masculina de los partidos políticos y el lugar marginal que estos les otorgan.
  5. La baja inversión económica, la falta de financiación para las campañas de las mujeres en la política.
  6. El manejo de la prensa que reproduce estereotipos de género aunados a características que no son valoradas en el mundo de la política (fragilidad, sensibilidad, emocionalidad).
  7. La violencia en la política, el trato dado a las mujeres con altos niveles de misoginia que sufren cada vez más en contextos que empeoran en los medios virtuales.

Todo ello hace resonar la pregunta de si la política es realmente el espacio para las mujeres en el Siglo XXI porque el ingreso a disputar con hombres en esta dimensión trae paradojas que pueden generar desgaste y sufrimiento.

Asimismo, hay otra paradoja a afrontar: la cooptación del principio de la igualdad de género (fundamental y necesaria para el fortalecimiento de las democracias) por los partidos anti derechos con agendas extremadamente contrarias a la emancipación de las mujeres. En estos casos, las mujeres son incorporadas en las filas de la vida política y lanzadas a las elecciones como candidatas, muchas veces como “vices”, otras en el rango principal, pero haciendo la defensa de ideales que para nada las beneficia como sujetos de derechos y protagonistas de su historia.

La participación política de las mujeres está hoy, entre obstáculos de acceso y las condiciones del acceso. ¿Cuál es el proyecto político que nos orienta?; ¿Cuáles son las utopías que buscamos y cuáles son los horizontes que queremos recorrer con nuestro ingreso en la política?

No hay respuestas simples, solo paradojas a ofrecer.

Consultas bibliográficas para esta nota:
  • Castells, Carme (1996) (compiladora)Perspectivas feministas en teoría política.
  • Scheidweiler, Gerson y otros (2023). Mulheres Parlamentares e Representação Substantiva no Brasil
  • Scott, Joan (2022)La ciudadana paradójica”: las feministas francesas y los derechos de los hombres
140 años de historia