“La tasa de usura no se puede regular con normas de tipo penal”: Hernando Parra Nieto
El Departamento de Derecho Financiero y Bursátil llevó a cabo el conversatorio ‘La tasa de usura en Colombia: ¿protección al consumidor o barrera al crédito’ en el que expertas(os) discutieron sobre el rol económico de este límite, su evolución normativa y los retos jurídicos que enfrenta.
La apertura del evento estuvo a cargo de la decana de la Facultad de Derecho, Emilssen González de Cancino, quien abordó el trasfondo histórico y conceptual de los intereses y la usura, desde el derecho romano hasta los debates contemporáneos sobre la regulación del crédito.
La decana recordó que ya en la antigua Roma, con las leyes Liciniae Sextiae, se intentaba equilibrar el poder político y el acceso a la tierra con la regulación de los intereses en los préstamos, destacando que “tan importante resultaba desterrar para siempre la figura del rey, como conseguir una porción de terreno u obtener una rebaja de las tasas de usura sobre los dineros tomados en mutuo para procurarse utensilios de labranza y semillas”.
También mencionó que la escogencia del tema del evento fue acertada porque pocas decisiones “crean una tensión tan fuerte entre la libertad contractual y la justicia social y la prohibición del abuso, entre el incentivo legítimo a la rentabilidad financiera y la necesidad de proteger a quienes acceden al crédito en condiciones de asimetría”.
En ese contexto, planteó preguntas clave que marcaron el tono del evento: ¿Sigue siendo adecuada la forma en que se calcula y certifica la tasa de usura? ¿Debe mantenerse como límite penal absoluto o transitar hacia una regulación más flexible ¿Debe mantenerse como límite penal absoluto o transitar hacia una regulación más flexible, orientada por principios de proporcionalidad y segmentación de riesgo? ¿Cómo garantizar un sistema financiero inclusivo sin sacrificar la estabilidad del sistema ni la protección del consumidor? ¿Ha llegado, como se preguntó en su trabajo de ingreso a la ACJ el profesor Parra Nieto, el tiempo de desregular la usura?
Las voces de los expertos
Posteriormente el presidente de la Anif, José Ignacio López, impartió la conferencia central sobre los impactos de la normativa relacionada con la tasa de usura sobre la economía formal e informal.
Acto seguido, el docente del Departamento de Derecho Penal, Juan David Bazzani, hizo un exhaustivo análisis jurídico sobre la usura desde la filosofía del derecho penal y explicó la incidencia de la aplicación del Artículo 305 del código penal como límite a las tasas civiles y mercantiles.
Un tema en el cual hizo énfasis nuestro rector, Hernando Parra Nieto, quien participó como panelista junto al presidente de la Anif; el docente Bazzani; Luis Fernando López, director del Departamento (quien también impartió una conferencia sobre la evolución histórica de la tasa de usura); y César Prado Villegas, presidente del Banco de Bogotá.
Durante su intervención, el rector Parra sostuvo que “la usura no puede regularse mediante normas de tipo penal”. Señaló que el sistema jurídico colombiano ya cuenta con herramientas civiles y comerciales suficientes para establecer límites razonables a las tasas de interés, por lo que no considera necesaria una regulación penal.
“Todo en Colombia se penalizó, cualquier problema contractual termina en lo penal. Estamos en condiciones de avanzar hacia una desregulación penal del tema”, afirmó.
Parra, además, hizo énfasis en el principio pacta sunt servanda del derecho civil, que privilegia el cumplimiento de los acuerdos entre partes, y advirtió que intentar controlar los precios mediante el derecho penal desconoce la naturaleza misma del mercado.
Finalmente, los panelistas coincidieron en que si bien la regulación de la usura busca proteger a las(os) consumidoras(es), también puede generar efectos no deseados como restringir el acceso al crédito o incentivar tasas cercanas al tope legal, afectando la dinámica del mercado financiero.
Se discutió, además, la necesidad de avanzar hacia metodologías más precisas que reconozcan los distintos segmentos del mercado, y de abordar la discusión con urgencia, dado su impacto en la inclusión financiera, la rentabilidad de las entidades y la estabilidad económica del país.