Retos y desafos de los contratos inteligentes

El Departamento de Derecho Civil, de la Universidad Externado, organiz una charla en la que se respondieron interrogantes sobre los contratos inteligentes y el blockchain.

Hasta ahora los contratos han sido documentos verbales o escritos sujetos a la revisin de notarios, hecho que los hace más costosos, tan solo por el hecho de tener que trasladarse hasta una notaría y luego realizar el pago correspondiente del documento.

Este tipo de contratos no es accesible para todos y puede estar sujeto a la interpretación. En busca de una solución para los problemas que plantea este modelo, nacen los contratos inteligentes (smart contracts).

El contrato inteligente o electrónico, es el que se realiza exclusivamente a través de algún medio digital cuando este posee, o puede poseer, una incidencia real y directa sobre determinado acuerdo entre dos o más partes.

Así lo definió el doctor Wilson Furtado, experto en Derecho de la Sociedad de la Información, ponente invitado a la charla organizada por el Departamento de Derecho Civil de la Universidad Externado de Colombia.

Los contratos inteligentes se teorizaron hace más de dos décadas por el criptógrafo estadounidense Nick Szabo; actualmente, con el desarrollo de la tecnología blockchain (cadena de bloques) el concepto está resurgiendo y haciéndose realidad.

La clave de este tipo de contratos, según Furtado, es que son capaces de ejecutarse y hacerse cumplir por sí mismos, de manera autónoma y automática, es decir, que no requieren que se involucre ningún intermediario como sí sucede con los contratos verbales y escritos.

“Los smarts contracts son ‘scripts’ (códigos informáticos) escritos con lenguajes de programación, donde los términos del contrato son puras sentencias y comandos en el código que lo forma”, explica el ponente.

Otra de las novedades de los contratos inteligentes es que pueden ser creados por personas, pero también por maquinas u otros programas que estén adaptados para este fin. De hecho, desde su creación, estos contratos inteligentes ya cuentan con una validez jurídica y no dependen de las autoridades por ser visibles para las partes y porque no se pueden cambiar gracias a la tecnología blockchain.

Para entender el funcionamiento de los contratos inteligentes, explica Wilson Furtado, es necesario también tener presente el tema de la tecnología blockchain y de los bitcoins.

El blockchain es el sistema con el que los contratos inteligentes pueden ser operados. Esta tecnología surgió en conjunto con la de la ‘criptomoneda’, hoy más conocida como bitcoin, como una forma de validación de las transacciones que se realizaban con estas.

“El funcionamiento del blockchain se da a través de nódulos (nodos). Estos existen en la programación digital y lo que hacen es verificar los datos encriptados de los contratos inteligentes”, agrega Furtado.

Durante su exposición, el experto en Derecho de la Sociedad de la Información, enumeró las polémicas que aún rodean los contratos inteligentes como la posibilidad de falsificación de la identidad de las partes, el riesgo de cambiar los puntos que se encuentran en el contrato y la falta de firma, de puño y letra, de los involucrados.

A pesar de lo anterior, Furtado destacó que este tipo de contratos ya se están usando en la mayoría de grandes empresas y negocios, y que es de vital importancia conocer el concepto para el futuro de la economía digital y el Derecho contractual.