Recuerdo de Fernando Hinestrosa

Apenas desamarrada
 la pobre barca, viajero, del árbol de la ribera,
 se canta: no somos nada.
 Donde acaba el pobre río la inmensa mar nos espera.»

Con este trozo del poema “Hacia un ocaso ardiente” de Antonio Machado y su reflexión profunda sobre la muerte, el rector, Juan Carlos Henao, interpretó el sentimiento de añoranza de la comunidad externadista, con respecto a una de las personas que más impacto ha tenido en la historia de 131 de la Universidad.

Al cumplirse, hoy 10 de marzo de 2017, un lustro de la desaparición de Fernando Hinestrosa, quien estuvo por casi 50 años al frente del Externado, Henao invitó a los que lo conocieron y a los que no alcanzaron, a aproximarse a su herencia y a su vida ejemplar, y a cultivar la gratitud como un valor sobresaliente de la humanidad.

¿Por qué gratitud hacia Fernando Hinestrosa? Sencillamente, dijo el rector Henao, porque fue un ser único que entregó su vida a la Universidad y contribuyó en gran medida a su consolidación, engrandecimiento y reconocimiento.

El rector Henao invitó a conocer a esa persona, más allá del monumento que se yergue en nuestros jardines, a cultivar los recuerdos vivientes de ese hombre sonriente y severo, recio y tierno, probo y culto, cuya presencia reconocemos en todos nuestros ámbitos.

Al final, dirigiéndose al rector Hinestrosa, su sucesor le expresó que hoy puede sentirse tranquilo porque la Universidad “avanza unida, incólume, altiva y pujante”.

Durante la conmemoración se mantuvo un minuto de silencio en el que cada facultad ofreció una corona. Luego,  se interpretó un concierto a cargo la orquesta de cuerdas Bogotá Chamber Orchestra – BCO, como una oportunidad inmejorable de evocar con afecto y respecto, al querido rector desparecido.