Geopolítica para la paz: una apuesta desde América Latina que se piensa desde el Externado

Por: Diego Lozano

La Universidad Externado de Colombia fue escenario este viernes 13 de junio de una conversación ineludible para nuestra región: el Seminario Internacional: Geopolítica para la paz y territorios para la vida. Un espacio de reflexión crítica, marcado por la diversidad de voces y por una pregunta que retumbó desde el inicio: ¿cómo construir una paz duradera desde y para los territorios latinoamericanos?

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Este seminario, organizado por el programa de Geografía de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, tuvo como propósito la construcción de paz desde los territorios para la vida.

Justamente con esa premisa reunió a destacadas(os) académicas(os) de Argentina, Brasil, Colombia, Chile y México, y se convirtió en un encuentro necesario en tiempos de incertidumbre global. 

Durante el seminario participaron figuras como Diana Soler Osuna, directora del programa de Geografía, profesora e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas; Fernando Estenssoro de la Universidad de Santiago de Chile; Breno Bringel de la Universidad Estatal de Río de Janeiro; Luis Peña, quien fue profesor en nuestro programa, y actualmente es el coordinador del Instituto Central de Estudios Latinoamericanos (ZILAS), Universidad Católica de Eichstätt-Ingolstadt (KU). Y es un referente muy importante para la Geopolítica de la Paz. También estuvo presente Pablo Uc de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, México. Todas(os) abordaron desde distintos enfoques las tensiones territoriales y geopolíticas del continente.

“Tenemos profundos desafíos a nivel planetario, y en Colombia en particular, donde el territorio ha sido históricamente ordenado por la guerra. Hoy nos preguntamos cómo reordenarlo desde la vida, no desde la aniquilación del otro”, expresó Soler Osuna durante su primera intervención. 

El seminario fue también una expresión del compromiso institucional. Sandra Verano, directora académica de la Universidad, subrayó el orgullo de acoger este diálogo en un momento clave: “Nos convoca una pregunta fundamental. Lejos de ser retórica, nos obliga a repensar las narrativas dominantes y a imaginar nuevas formas de habitar y proteger nuestros territorios”. 

La jornada alcanzó su punto más alto con la participación del sociólogo y politólogo argentino Atilio Borón, doctorado en Ciencia Política por la Universidad de Harvard y una de las voces más lúcidas del pensamiento crítico latinoamericano. En una intervención enérgica y sin concesiones, Borón analizó los cambios recientes en el orden mundial y la manera en que Estados Unidos ha concebido históricamente a Rusia como un obstáculo estratégico. 

“Aunque Rusia haya abrazado el capitalismo y busque integrarse a Occidente, seguirá siendo un obstáculo para Estados Unidos. Es demasiado grande, demasiado rico en recursos, y con una tradición tecnológica que lo convierte en un rival estructural”, afirmó, citando documentos del Pentágono y del Consejo de Seguridad Nacional.

Borón también advirtió sobre los intentos de fragmentación de Rusia, y cómo esta estrategia geopolítica ha tenido implicaciones profundas, especialmente en el conflicto con Ucrania. Su exposición, salpicada de ironía y de datos duros, puso sobre la mesa una de las grandes tesis del seminario: la paz no puede analizarse sin entender las disputas globales por el control del territorio y los recursos.

Asimismo, expuso cómo China está dominando la disputa por convertirse en la primera gran potencia económica, pues actualmente es el aliado comercial de 149 países del mundo. Su presencia en Latinoamérica es dominante, al ser el primer aliado comercial de países como Brasil o Chile. Los aranceles impuestos por el gobierno Trump parecen no ser suficientes para socavar su dominancia. 

Desde la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Merly Maritza Díaz Rojas, decana encargada, saludó con gratitud a las(os) asistentes: “Hablar de geopolítica para la paz no es solo un ejercicio analítico. Es una apuesta por leer el territorio desde sus heridas y sus resistencias. Tenemos el deber de aprender de los pueblos que han tejido propuestas de vida digna, desde economías propias, sistemas de justicia y pedagogías del cuidado”.

La jornada concluyó con un llamado a no perder de vista las múltiples formas de vida que resisten en los márgenes, a descentrar las visiones hegemónicas y a seguir construyendo desde el pensamiento crítico una geopolítica que ponga la vida —y no la dominación— en el centro.

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