“La presencia de la acción de tutela mandó un mensaje claro: la necesidad de pronta justicia”
Nuestra Casa de Estudios, a través del Departamento de Derecho Procesal, dio inicio a las VII Jornadas de Derecho Procesal Civil: El proceso y la acción de tutela: convergencias y límites, con ocasión de los 35 años de este mecanismo. El evento reúne a destacadas(os) tratadistas y docentes, quienes analizan, desde diversas perspectivas, su alcance y aplicación en el ordenamiento jurídico.
Tras la promulgación de la Constitución de 1991, la acción de tutela adquirió una relevancia inmediata. Como lo expresó la decana de la Facultad de Derecho, Emilssen González de Cancino, llegó “como agua de mayo”. Desde entonces, se consolidó como un instrumento esencial para la protección de los derechos fundamentales frente a la acción u omisión de autoridades y, en ciertos casos, de particulares. Su alcance y aplicación han sido objeto de debate constante, tanto en la práctica como en la academia.
El Departamento de Derecho Procesal, bajo la dirección de Ramiro Bejarano, ha estudiado esta figura desde múltiples enfoques y, en esta oportunidad, propició este espacio académico que, como señaló el rector Hernando Parra Nieto, trasciende la conmemoración para centrarse en el análisis de su impacto estructural en el sistema jurídico colombiano.
“Estas Jornadas se sitúan, precisamente, en ese punto de equilibrio. Nos invitan a reflexionar sobre cómo armonizar dos valores esenciales: por un lado, la eficacia de los derechos fundamentales; por otro, la estabilidad, la previsibilidad y la autonomía del proceso judicial. No se trata de elegir entre uno y otro, sino de construir una relación inteligente y ponderada entre ambos”, afirmó el rector. Asimismo, destacó que el Externado de Colombia, fiel a su tradición, asume este debate con rigor, consolidándose como un escenario propicio para el cuestionamiento y la reflexión jurídica.
La decana, por su parte, auguró éxitos al encuentro y expresó su deseo de que las futuras ediciones continúen siendo un espacio idóneo para reflexionar sobre el proceso como garantía de la prevalencia de los derechos frente a la violencia y la inequidad. Asimismo, destacó que esta herramienta, junto con sus reformas, ha contribuido a acercar la defensa de los derechos a la realidad social.
Día 1
En el marco de la agenda académica se desarrollaron diversas conferencias y paneles. La apertura estuvo a cargo del director del Departamento de Derecho Constitucional, Humberto Sierra Porto, con la ponencia 35 años de la acción de tutela. En ella propuso tres reflexiones para comprender su evolución, particularmente en relación con la tutela contra providencias judiciales. En primer lugar, abordó el desarrollo del debate sobre su procedencia frente a sentencias, destacando las dificultades y complejidades que implica delimitar el alcance de la justicia constitucional y respetar la autonomía de la jurisdicción ordinaria.
En segundo lugar, señaló que la acción de tutela cumple una función de legitimación del derecho y de la justicia. Finalmente, subrayó la necesidad de mantener coherencia con el sistema de control de constitucionalidad.
“La competencia de la Corte Constitucional para revisar las sentencias de tutela, en especial aquellas dirigidas contra providencias judiciales, resulta plenamente coherente con un modelo de control constitucional abstracto y concentrado. Sin embargo, esto plantea desafíos, como la posible tendencia hacia un sistema de control excesivo”, explicó.
Posteriormente, desde una perspectiva comparada, Miguel Bonilla López, magistrado de circuito, presentó la conferencia El juicio de amparo y la elección popular de jueces, basada en su experiencia en México. Allí advirtió que la elección popular de jueces podría debilitar la independencia judicial y afectar la eficacia de los mecanismos de defensa ciudadana. “Se eliminaría la meritocracia y la carrera judicial, lo que implicaría un retroceso en el juicio de amparo”, afirmó.
En la misma línea, la docente y egresada externadista, así como nueva magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Adriana López, expuso en la conferencia Perspectivas sobre la elección popular de jueces: una visión en Colombia que este modelo no fortalece la democracia, pues introduce incentivos ajenos a la protección de los derechos y desconoce el papel del juez como garante de las minorías.
“La democracia ha permitido avanzar hacia la igualdad real. En ese contexto se configura la figura del juez como garante de derechos. En una sociedad que a veces deja desprotegidos a ciertos grupos, el juez ofrece amparo, incluso cuando ello implique decidir en contra de las mayorías”, señaló.
Por otro lado, el docente Ulises Canosa Suárez dio la charla Tutela y proceso civil, en la que habló sobre los beneficios y desafíos de la tutela a la luz del derecho constitucional, sustancia, probatorio y procesal. También abordó el concepto de la interpretación y si se equipara de la misma forma la legal a la constitucional. Finalmente, planteó la duda sobre cómo diseñar adecuadamente el proceso de manera que haya un cambio legal y cultural así como una visión unificada.
La jornada concluyó con paneles en los que expertas(os) abordaron temas como nulidades, amigable composición, interpretación del Código General del Proceso, derecho de familia, medidas provisionales, decisiones en materia ambiental y agraria, derecho societario y enfoques diferenciales, todos analizados a la luz de la acción de tutela y su incidencia en la toma de decisiones judiciales.
Día 2
El segundo día de este encuentro académico estuvo marcado por una reflexión profunda sobre los alcances, tensiones y desafíos de la acción de tutela en distintos escenarios del derecho.
La jornada inició con la conferencia La Acción de Tutela y el Recurso de Casación, a cargo de Edgardo Villamil Portilla, quien presentó una visión crítica sobre el papel del juez constitucional, cuestionando la percepción social que lo concibe como un garante absoluto de la verdad, cuando en realidad su función se enfrenta a límites estructurales y procesales.
Posteriormente, en los paneles La Acción de Tutela y el Derecho Probatorio y La Acción de Tutela y el Arbitraje, expertas(os) analizaron los distintos escenarios en los que puede presentarse este mecanismo, destacando su uso cotidiano —con cerca de 1.200.000 tutelas interpuestas el año pasado— y la necesidad de profundizar en aspectos aún insuficientemente desarrollados. En particular, se plantearon interrogantes sobre qué debe probarse en una acción de tutela, hasta dónde se valoran las pruebas y cuáles son los límites del juez para resolver controversias en este contexto.
En relación con el arbitraje, se destacó que para acudir a este mecanismo es indispensable la existencia de un pacto arbitral, expresión del principio de habilitación o acuerdo de voluntades. Asimismo, se abordaron las pautas jurisprudenciales sobre la procedencia de la acción de tutela frente a laudos arbitrales, especialmente en el ámbito del arbitraje internacional.
En el espacio dedicado a las controversias procesales y tutelares, el profesor Francisco Ternera señaló que la acción de tutela encierra importantes paradojas y desafíos, particularmente en relación con la aparente infalibilidad del juez constitucional. Destacó la tensión entre lo restrictivo y lo técnico, así como entre lo formal y lo sustancial, planteando que la tutela podría convertirse en una vía para superar las limitaciones de los órganos de cierre en sus pronunciamientos.
Más adelante, procesalistas y docentes reflexionaron sobre el papel de la acción de tutela en la administración de justicia, abordando temas como su uso frente a autoridades administrativas con funciones jurisdiccionales, la tutela contra providencias judiciales —planteada como una posible “tercera instancia”— y la tutela contra actos administrativos.
“El país cambió de rumbo con ocasión de la tutela, yo recuerdo cuando se pensaba que era un mecanismo que se utilizaba para entorpecer los procesos, pero cuando se comenzó a ver como un formidable mecanismo que podía combatir la arbitrariedad judicial fue un alivio”, dijo Ramiro Bejarano sobre las características más destacadas de este mecanismo.
Durante el cierre, el director del Departamenro agradeció a las(os) asistentes por su disposición durante este espacio académico y manifestó que, desde el Externado, hemos construido una Escuela de derecho procesal sólida, cuya característica principal es que “en lo único que estamos de acuerdo es en el desacuerdo” y, por ello, desde esta división académica, se seguirá honrando el legado pluralista que nos caracteriza mediante este tipo de encuentros que permiten enriquecer el conocimiento jurídico.
¡Nos vemos en las VIII Jornadas de Derecho Procesal!