Es su turno de ser guardianas(es) y conservar nuestro patrimonio

La Facultad de Estudios del Patrimonio Cultural dio inicio a la novena versión de Embajadores del Patrimonio, una iniciativa que acerca a estudiantes de colegios de todo el país al mundo de la conservación y la arqueología, con el propósito de salvaguardar la riqueza cultural nacional y global.

Jóvenes de distintas regiones llegaron a la Universidad con una ilusión: convertirse en guardianes de aquello que, aunque intangible y único, define nuestra memoria colectiva: el patrimonio cultural.

En el auditorio del edificio H, mientras escuchaban con atención a José Luis Socarrás, decano de la Facultad, las(os) futuras(os) externadistas —interesadas(os) en el arte, la historia, las matemáticas, la física o la química, entre otras disciplinas— imaginaban el camino que podrían construir en el Externado.

Un camino que gira en torno al estudio del patrimonio desde dos enfoques académicos: la arqueología y la conservación. Dos perspectivas complementarias que evidencian la necesidad, como señaló el decano, de visibilizar en diversas regiones aquellos patrimonios que merecen ser preservados.

“En este espacio convergen dos ideas fundamentales: ser embajador, es decir, representar o portar un símbolo en nombre de alguien, y el patrimonio, aquello que debemos proteger porque encierra múltiples significados”, afirmó.

Experiencias de primera mano

Como parte de la jornada, se invitó a las(os) estudiantes a reconocerse a través del patrimonio cultural, una experiencia enriquecida por las voces de quienes lo estudian y enseñan a diario. Diana Martínez, directora del pregrado en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural Mueble, y Manuel Lozano, director del pregrado en Arqueología, expusieron la relevancia de estas profesiones, presentaron los planes de estudio, sus campos de acción y la articulación entre ambos programas.

Asimismo, las egresadas Stefanía Corredor y María José Otero compartieron las razones que las llevaron a elegir el Externado, relataron su trayectoria profesional e invitaron a las y los asistentes a asumir el reto de transformar el patrimonio.

Finalmente, Ángela Córdoba, representante del Museo Arqueológico MUSA, aliado estratégico de la Facultad, mencionó la importancia de esta institución para la conservación de este tipo de piezas en el país y enfatizó en la necesidad de difundir el legado de la arqueología en todo el país, una tarea que ahora tendrán las(os) jóvenes embajadoras(es). 

Este es el inicio de una gran experiencia. Las(os) participantes recibirán, al finalizar el curso en el mes de mayo, un certificado que las(os) acredita como embajadores del patrimonio, un compromiso que las(os) acompañará siempre.

¡Bienvenidas(os) a este gran camino! 

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